Seguramente te has fijado en que este año no paramos de hablar de actualizaciones: Solana con Alpenglow, Ethereum con Glamsterdam, Cardano, XRP… Pues faltaba una de las grandes por mover ficha, y ya tiene fecha. El 25 de agosto, BNB Chain activa Pasteur, un hard fork que va directo a lo que más se nota en el día a día: la velocidad.

Antes de nada, lo de siempre: un hard fork no es más que una actualización del reglamento de la red. Todos los ordenadores que la mantienen (los validadores) se ponen de acuerdo para, a partir de un día concreto, jugar con reglas nuevas. Como usuario no tienes que hacer absolutamente nada — tus monedas y tus tokens siguen donde están.

El problema que arregla: trabajo por duplicado

Para entender Pasteur hay que ver cómo funciona BNB Chain por dentro. Hoy, cuando se construye un bloque, pasa algo bastante absurdo: los constructores de bloques ejecutan todas las transacciones para preparar su propuesta… y luego los validadores vuelven a ejecutar exactamente las mismas transacciones para comprobar que todo está bien antes de sellar el bloque.

Imagínate un restaurante donde el cocinero prepara el plato entero y, antes de servirlo, otro cocinero lo cocina otra vez de cero solo para confirmar que la receta era correcta. Eso es lo que pasa en cada bloque, cada 450 milisegundos.

La pieza central de Pasteur (la propuesta técnica BEP-675) elimina esa segunda cocina: los constructores entregan el bloque ya ejecutado y verificable, y el validador pasa de tardar 125 milisegundos en comprobarlo a solo 15. El resultado en las pruebas habla solo:

Velocidad de BNB Chain en pruebas (transacciones por segundo)
Antes de Pasteur
1.237 TPS
Con Pasteur
2.324 TPS

Un 88 % más de capacidad, sin subir el límite de gas ni acortar los bloques. No es magia: es dejar de hacer dos veces el mismo trabajo.

La segunda pieza: prepararse para ejecutar en paralelo

Pasteur también introduce las Block-Level Access Lists: cada bloque declara por adelantado qué partes del estado de la red va a tocar cada transacción. ¿Y eso para qué? Para que transacciones que no se pisan entre sí puedan procesarse a la vez, en paralelo, en lugar de una detrás de otra.

Si te suena la idea, es porque es exactamente el mismo camino que Ethereum prepara con Glamsterdam. Las dos redes más usadas del mundo están convergiendo en la misma solución — y BNB la activa antes.

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Pasteur ya se probó en la testnet de BNB el 21 de julio sin incidencias. La activación en la red principal es el 25 de agosto de 2026, y como usuario no tienes que hacer nada.

La foto grande: la carrera de la velocidad

Pasteur no llega solo. En enero, el fork Fermi ya bajó el tiempo de bloque a 450 milisegundos, y la hoja de ruta de BNB para este año apunta a superar las 10.000 transacciones por segundo. Más allá, el equipo trabaja en una cadena de nueva generación que aspira a las 100.000.

¿Te suena la película? Es la misma carrera que corre Solana con Alpenglow: todas las grandes redes han entendido que para competir con los sistemas de pago tradicionales no basta con ser descentralizado — hay que ser instantáneo.

Para BNB hay algo más en juego: su cadena vive en buena parte del trading más frenético del mercado. Cuanto más rápida y barata sea, más difícil será que ese volumen se marche a otra parte.

Muchas gracias por acompañarme un día más y dedicarle este rato a entender lo que de verdad mueve este mundo. ¡Sigue educándote y analizando, que esa es nuestra mejor ventaja! Un abrazo enorme, ¡seguimos en contacto!