La fecha del próximo desbloqueo
De cada uno de los diez tokens, con la cuenta atrás en días y un aviso visual cuando quedan menos de una o dos semanas.
Qué proyectos desbloquean monedas nuevas, qué día y cuántas. Es información pública y anunciada con años de antelación, y casi nadie la mira antes de entrar.
El error cuesta caro y se comete por no mirar una fecha.
Encuentras un proyecto con una capitalización pequeña y piensas que aún tiene recorrido. Compras. Tres semanas después el precio se ha ido a la mitad sin que haya pasado nada malo con el proyecto: simplemente entraron en circulación millones de monedas que llevaban dos años bloqueadas.
Es lo que se llama una liberación de tokens, y obedece al vesting: el calendario que impide al equipo y a los inversores iniciales vender todo el primer día. Existe por una buena razón —alinea intereses— pero tiene una consecuencia directa para quien compra después: hay oferta futura garantizada, con fecha.
Y aquí está lo que hace este dato distinto de casi todo lo demás en cripto: no hay que adivinarlo. Las fechas y las cantidades están escritas en la documentación de cada proyecto desde el primer día. Consultarlo cuesta un minuto. No consultarlo es lo caro.
Seis bloques, y una ficha propia por token.
De cada uno de los diez tokens, con la cuenta atrás en días y un aviso visual cuando quedan menos de una o dos semanas.
La cantidad concreta que se libera y qué representa sobre lo que ya circula. No es lo mismo un 0,5 % que un 12 %.
Qué porcentaje se llevaron el equipo, los inversores, la fundación y la comunidad, con el calendario de cada bloque y su cliff.
Un desbloqueo de la tesorería de una fundación y otro de inversores que entraron a céntimos no presionan igual el precio.
Cada uno con sus gráficas de emisión y el detalle de su calendario, para mirarlo antes de entrar a largo plazo.
Las cifras se leen del conjunto de datos público de DefiLlama, no de una tabla escrita a mano que envejece sola.
Elegidos por tener vesting largo todavía en marcha, que es donde el dato cambia una decisión.
La fecha sola no dice gran cosa. Son tres preguntas.
Primera: ¿cuánto entra comparado con lo que ya circula? Un desbloqueo de un 0,5 % de la oferta circulante es ruido. Uno del 15 % es otra cosa. La cifra absoluta impresiona y engaña; la proporción es la que importa.
Segunda: ¿a quién le toca? No presiona igual un paquete que va a la tesorería de una fundación, que lo usará para subvenciones a lo largo de meses, que uno que va a inversores que entraron a céntimos hace tres años y llevan desde entonces esperando poder vender.
Tercera: ¿es el primero tras el cliff? Muchos calendarios no liberan nada durante el primer año y después sueltan de golpe un paquete grande. Ese primer desbloqueo suele ser el más abultado de toda la serie, y el que más se nota.
Con esas tres respuestas, el dato deja de ser una fecha suelta y pasa a ser contexto útil. Lo que no te va a dar —ni esto ni nada— es la certeza de qué hará el precio.
Mejor decirlo antes de que pagues.
Sigue 10 proyectos concretos. Si te interesa un token que no está en la lista, esta herramienta no lo cubre.
No hay notificaciones ni avisos por Telegram. Resalta lo que queda a menos de una o dos semanas, pero la consultas tú.
Un desbloqueo no implica una caída. El mercado suele anticiparlo, y a veces no pasa nada.
No hay «vende antes del unlock». Es un dato de contexto; la decisión y sus consecuencias son tuyas.
Es el momento en que un paquete de monedas que estaba bloqueado por contrato pasa a poder venderse. Los proyectos reservan monedas para el equipo, los inversores iniciales y la tesorería, y se comprometen a no soltarlas de golpe: las van liberando durante meses o años según un calendario llamado vesting.
Porque aparece oferta nueva que antes no existía. Si el lunes se pueden vender millones de monedas que llevaban dos años inmovilizadas, y quienes las reciben entraron a un precio muy inferior al de hoy, hay una presión vendedora real y anunciada de antemano. Comprar justo antes de un desbloqueo grande es una de las formas más comunes y más evitables de perder dinero.
No, y quien diga lo contrario simplifica de más. El mercado suele anticiparlo, así que a veces la caída llega antes; y si hay demanda suficiente, puede no llegar. Un desbloqueo no es una señal de venta automática: es un dato de contexto, y pesa mucho más cuando el paquete que entra es grande comparado con lo que ya circula.
Diez: ARB, ZK, STRK, SUI, WLD, JUP, APT, TIA, SOL, XRP. Son proyectos con calendarios de vesting largos todavía en curso, que es donde el dato cambia una decisión de compra.
Del conjunto de datos público de DefiLlama, que agrega los calendarios de emisión declarados por cada proyecto. El reparto del suministro entre equipo, inversores, fundación y comunidad está contrastado proyecto a proyecto.
No. La herramienta sigue diez proyectos concretos, elegidos por tener vesting largo aún en marcha. No es un buscador universal de unlocks.
No hay notificaciones ni alertas. La herramienta muestra la cuenta atrás y resalta lo que queda a menos de una o dos semanas, pero eres tú quien la consulta.
Está incluido en la suscripción Premium, junto con el resto de herramientas de la academia. No se vende por separado.
Va incluido en Premium, junto con el radar diario, el portfolio, el directo y el resto de herramientas. Una sola cuota.