Ingeniería Social
Manipular a una persona para que revele datos o haga algo que la perjudica, en vez de atacar la tecnología. Es la base del phishing y de casi todas las estafas.
La ingeniería social es el conjunto de técnicas para engañar a una persona en lugar de romper un sistema. Es mucho más fácil convencer a alguien de que te dé su contraseña que adivinarla. Por eso detrás de casi todos los robos a particulares hay una conversación, un correo o una web que te empuja a actuar.
Importa porque sus trucos se repiten y se pueden reconocer: la urgencia («tu cuenta se bloqueará en una hora»), la autoridad («somos el soporte del exchange»), la confianza («soy tu amiga de la app de citas») o la codicia («duplica tus bitcoins»). El phishing, el falso soporte técnico, el SIM swapping y las estafas de inversión son variantes de lo mismo.
El error típico es pensar que uno es demasiado listo para caer. Los atacantes eligen el momento en que estás distraído o con prisa. La defensa es una regla fija: nadie legítimo te pedirá nunca tu seed phrase ni tus claves, y ante cualquier urgencia, se para y se comprueba por otro canal.

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