Diez estadísticas sobre cómo operas
El panel completo se calcula solo a medida que apuntas: win rate, P&L medio, ganancia y pérdida medias, mejor y peor operación y tus dos rachas máximas.
Apuntas cada operación con su riesgo y su resultado, y el diario te devuelve diez estadísticas que describen cómo operas de verdad. Privado, solo tuyo y sin conexión a ningún exchange.
Cifras de ejemplo para ilustrar el panel. Las tuyas salen de lo que apuntes.
Y casi seguro que no. No por falta de atención — por cómo funciona la memoria.
La memoria guarda las operaciones buenas con todo detalle y difumina las malas. Por eso la sensación de «voy más o menos bien» rara vez coincide con el número, y por eso mucha gente lleva años operando sin saber si su método tiene ventaja o si simplemente ha tenido rachas.
No hace falta operar mejor para descubrir por qué pierdes. Hace falta apuntarlo.
Cuando anotas cuánto arriesgaste y por qué entraste, en unas semanas deja de haber discusión. Se ve si el problema son las entradas, si es que arriesgas de más en unas pocas operaciones, o si simplemente operas demasiado. Son tres problemas distintos y se arreglan de formas distintas — pero sin registro los tres se sienten igual.
Se calculan solas a medida que apuntas. Ninguna hay que configurarla.
Lo que rodea al panel: la curva, el análisis, el registro y a quién pertenece todo esto.
El panel completo se calcula solo a medida que apuntas: win rate, P&L medio, ganancia y pérdida medias, mejor y peor operación y tus dos rachas máximas.
Partes de tu capital inicial y el diario dibuja cómo evoluciona operación a operación. Es la vista que más rápido te dice si estás mejorando o solo dando vueltas.
Par, dirección, riesgo asumido, ganancia esperada, resultado, estrategia y una nota. Ese porqué es lo que dentro de tres meses te dirá si el problema era el método o la disciplina.
Tu rendimiento por mes, trimestre y año, un calendario con el resultado de cada día y el desglose por par, estrategia, día de la semana y franja horaria.
Si cerraste antes del objetivo o el stop-loss se deslizó, apuntas el P&L real. El diario mide qué parte del objetivo te llevas en las ganadoras y cuánto pierdes frente al stop en las perdedoras.
Cada operación queda ligada a tu cuenta y no la ve nadie más: ni otros suscriptores, ni un muro público de resultados. Es tu registro.
Una sola cifra casi siempre miente. Estas tres combinaciones son las que de verdad explican un resultado.
El problema de un diario nunca es abrirlo: es seguir escribiéndolo al mes siguiente.
Sí. El diario no se conecta a ningún exchange ni importa operaciones automáticamente. Es más trabajo, y también la razón de que funcione: al escribir por qué entraste te obligas a tener un motivo.
Como referencia, por debajo de treinta casi nada es concluyente: un win rate del 70 % en diez operaciones es ruido. A partir de ahí las medias y las rachas empiezan a describir tu forma de operar.
Sí. El par lo escribes tú, así que vale para cripto, índices o lo que operes, y el diario te desglosa el P&L por par para que veas dónde ganas y dónde pierdes.
Es el saldo desde el que arranca tu curva. Al indicarlo, el diario puede calcular tu rentabilidad en porcentaje además del resultado en dinero. Se puede cambiar cuando quieras.
Sí, hay opción de resetear el diario y borrar todas las operaciones registradas. Es irreversible, así que conviene estar seguro.
Tiene siete hitos con niveles, y un aviso cada vez que subes uno. Premian cómo operas más que cuánto: arriesgar poco de forma constante, esperar después de una pérdida antes de volver a entrar, anotar el porqué o cerrar meses en verde. Van incluidos en la suscripción.
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